por Andy Grey

Una ciudad cualquiera.
2 de la mañana. 
Vuelves a casa después de una noche tranquila con amigos.
Vuelves solo. 
Atraviesas una acera con coches aparcados en batería.
Hace frío.
En todos los coches empieza a caer la escarcha. 
En todos, salvo uno.
Hay uno que se derrite por dentro.
Te asomas un poco.
“Algún jovencito que ha tenido más suerte que yo esta noche”, piensas.
Invades un poco más su intimidad.
¿Una cabellera larga canosa?
¿Un traje de chaqueta sobre el asiento de delante?
Amomaxia.

Comentarios |0

Compartir

Programas relacionados